EFE
La podredumbre descubierta en la Policía de Honduras reveló que algunos agentes de una posta en Tegucigalpa hasta empeñaban las armas de reglamento y las que decomisaban por portación ilegal, según el secretario de Seguridad, Pompeyo Bonilla.
Además indicó que el presidente Porfirio Lobo dio instrucciones de levantar un riguroso inventario del armamento en todas las postas a nivel nacional, incluido el país de fabricación y número de serie.
La denuncia del alto funcionario se suma al extravío de 300 fusiles y 300,000 proyectiles de la sede de la fuerza especial “Cobras” en Tegucigalpa, algo que se viene dando desde 2009, aunque no trascendió hasta en agosto pasado, según informó la semana pasada el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Silvio Inestroza.
Bonilla indicó que según una reciente investigación, se ha descubierto que parte de unas 30 armas que se habían extraviado de una posta policial de Tegucigalpa, entre oficiales y decomisadas, fueron recuperadas de casas de empeño, aunque no precisó mayores detalles.
Según el funcionario hondureño, el descubrimiento de nuevas irregularidades en la Policía Nacional se dio durante la “Operación Relámpago” que mantiene presencia policial y militar en las calles para contrarrestar la ola de criminalidad que vive el país.
Sobre el extravío de armas, Bonilla dijo que se ha solicitado a las autoridades de Guatemala y México que faciliten información sobre la incautación de armas a bandas criminales de esos países, para cotejar si entre ellas hay algunas del inventario hondureño.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A