Massiell Largaespada
A pesar que Mariela Jiménez no ha cumplido siquiera un mes de su cesárea, la pobladora del barrio Oro Verde en la zona Siete de Ciudad Sandino dice que debe levantarse a medianoche a recoger agua, porque es la única hora en que llega en ese sector.
En la vivienda de Jiménez habitan cinco niños. Todos en edad escolar, según refirió. No obstante, en varias ocasiones estos pierden clases, porque no tienen agua para bañarse.
“Si hubiera agua normal no tendría que hacer esos desmandos de levantarme a esa hora. Lo tengo que hacer por la necesidad y porque mi marido no puede ayudarme, porque es vigilante”, dijo.
Según la pobladora Rosario Mendoza, durante el día deben realizar sus labores domésticas con el agua que logran recolectar por las noches, que además llega de forma irregular.
“Hasta nos dormimos viendo como cae de gota en gota el chorro de agua. A veces no logramos recoger mucho y no nos da abasto para todo el día”, lamentó Mendoza.
Los problemas higiénicos y de salud que genera la escasez de agua potable se extienden en otros barrios del municipio de Ciudad Sandino.
Al igual que en esa comunidad donde habitan unas 150 familias, en algunos sectores como Bello Amanecer, Nueva Vida, Tangará y en las zonas 5, 7 y 8 del municipio el suministro de agua potable es brindado de manera irregular.
“Todos los vecinos parecemos vampiros nocturnos, porque nos tenemos que levantar después de las 12:00 a.m. para agarrar agua. Los que no se levantan a veces, deben comprar un barril de agua en los barrios cercanos”, dijo un poblador.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A