Edgard Rodríguez C.
Aun cuando ya se habla abiertamente de lo difícil que ha sido para los jugadores salidos de Cuba instalarse como estelares en las Grandes Ligas, ningún equipo quiere quedarse atrás en la puja por Yoennis Céspedes, el jardinero de 26 años que está en Dominicana.
Dotado de un envidiable físico, velocidad sobre average y un indiscutido poder, Céspedes atrajo el jueves a todas las organizaciones de las Grandes Ligas para una prueba realizada en Santiago de los Caballeros, donde volvió a impactar con su bate, brazos y piernas.
Los equipos se han movido con ejecutivos de alto calibre para observarlo. Incluso, FOX informaba ayer que Jeff Loria, el propietario de los Marlins, ha decidido ir personalmente a Dominicana para ver a Céspedes, su probable solución para el jardín central en 2012.
No se sabe hacia dónde irá Céspedes, y tampoco, en qué dirección se moverá su talento. Sin embargo, es difícil no sentirse impactado por lo que muestra este jugador, que para muchos expertos, podría ir directo a las Mayores, aunque quizá el freno podría ser su precio.
Manejado por el agente quisqueyano Edgar Mercedes, se presume que su contrato podría oscilar entre 30 y 40 millones de dólares. Es decir, un contrato similar al que firmó José Contreras, con un bono de seis millones por la firma y cuatro años.
En su última temporada en Cuba, Céspedes resumió .333, con 33 jonrones, un récord para las Series Nacionales, y 99 remolques con .424 de porcentaje sobre las bases. El exjardinero del Granma, nació el 15 de octubre de 1985, con 5.11 y 187 libras.
Apartando a José Canseco y Rafael Palmeiro, forjados en EE. UU., los demás artilleros cubanos que han saltado al big show en la época postrevolución no han sido muy exitosos.
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