Agencias
El general retirado Otto Pérez Molina es el nuevo mandatario electo de Guatemala al derrotar en los comicios de segunda vuelta al empresario populista Manuel Baldizón, según los resultados oficiales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), brindados anoche.
“A todos los guatemaltecos que han confiado en mí les agradezco muchísimo. A los guatemaltecos que no han votado por Otto Pérez les hago un llamado para unirnos y para trabajar juntos en los próximos cuatro años, dejando por un lado los colores partidarios”, expresó el militar tras proclamarse vencedor.
7.3 millones de guatemaltecos estuvieron aptos para elegir a su próximo presidente en el balotaje.
16,668 Juntas Receptoras de Votos fueron distribuidas en todo el territorio guatemalteco.
22,000 agentes de la Policía Nacional Civil resguardaron los comicios.
106 simpatizantes de ambos partidos en la contienda tuvieron que ser arrestados por diversos delitos electorales.
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Hay que dejar “por un lado las diferencias y unirnos a trabajar para sacar adelante y construir la Guatemala que todos queremos”, agregó.
Pérez, militar de hablar cortante, un hábito adquirido en 34 años de vida cuartelera coincidentes con una guerra civil que dejó 200,000 muertos, se alzó al tope de la intención de voto gracias a un mensaje primario (“mano dura”) y una millonaria campaña publicitaria.
Baldizón sedujo votantes con sus promesas de aplicar la pena de muerte, acompañadas de un rosario de medidas populistas que ni la izquierda se animó a soñar, como el pago de un decimoquinto salario anual a los trabajadores o clasificar a la selección a un mundial de futbol.
De acuerdo con el militar, entre sus primeras acciones está comenzar a integrar los grupos que van hacer la transición con el actual gobierno, desde el 14 de noviembre, así como los primeros nombramientos de su gabinete.
Pérez sustituirá a partir del 14 de enero al socialdemócrata Álvaro Colom, lo que marca el retorno de un militar al poder después de 25 años de gobiernos civiles.
DENUNCIAS Y ABSTENCIONISMO
La elección presidencial estuvo marcada por denuncias mutuas de ambos candidatos sobre la compra de voluntades para que los guatemaltecos les favorecieran con su voto.
Pérez Molina denunció en rueda de prensa, con pruebas en mano, que con el respaldo del gobierno de Colom, el partido Líder distribuyó bolsas alimentarias y vales canjeables por láminas de zinc si gana la Presidencia.
Baldizón también denunció que el PP distribuyó unos 4 millones de vales a potenciales votantes canjeables por productos de labranza y mochilas.
El TSE no había revelado ayer el porcentaje de asistencia de votantes en la elección presidencial, que los observadores calificaron de baja.
Aunque la deuda social de Guatemala es gigantesca —50 por ciento de población en la pobreza y 15 por ciento de desnutridos, entre ellos 1.3 millones de niños menores de cinco años— la campaña estuvo hegemonizada por el tema de la inseguridad, en un país con 48 homicidios cada 100,000 habitantes, seis veces más que la media mundial.
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