Las brochetas se pueden preparar utilizando los correspondientes pinchos metálicos de variados tamaños y tipos, aunque también los hay más económicos, de madera resistente al calor, pero tienen un inconveniente: transmiten su sabor por efectos de la temperatura, desvirtuando así el de los ingredientes que las componen.
Las combinaciones posibles para prepararlas son infinitas: puedes utilizar todo tipo de carnes, pescados, embutidos, hongos, hortalizas, frutas, queso.
Asimismo, se pueden elaborar mixtas. Un dato importante es ir colocando entre cada pedazo de carne, trozos de cebolla y chiltoma, para dar un toque de sabor.
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