Adrenalina financiera

Ante un gran riesgo los seres humanos somos capaces de hacer cosas increíbles. Recuerdo por ejemplo la historia de una diminuta mujer que, frente al peligro que acechaba a su pequeño hijo, fue capaz de levantar un vehículo varias veces más pesado que ella.

Juan Vega Gonzales

Ante un gran riesgo los seres humanos somos capaces de hacer cosas increíbles. Recuerdo por ejemplo la historia de una diminuta mujer que, frente al peligro que acechaba a su pequeño hijo, fue capaz de levantar un vehículo varias veces más pesado que ella. De alguna forma la reacción ante el peligro inyecta adrenalina en nuestro cuerpo y además de estimular nuestra fuerza física, activa zonas poco utilizadas de nuestro cerebro.

Somos capaces de “ver ante nuestros ojos, la vida pasar en pocos segundos”. Sería desafiante aprender a utilizar esas capacidades para manejar mejor los riesgos financieros que enfrentamos.

Muchas personas están en riesgo de contraer “cáncer financiero”, porque tienden a gastar más de lo que ganan. La educación financiera podría activar su “adrenalina financiera” y ayudarlos a desarrollar actitudes y actividades empresariales que les permitan mejorar su vida.

Cuando iniciamos un negocio y ponemos nuestro “propio dinero en juego” aprendemos a estar más atentos a todo lo que nos rodea (en especial a lo que tiene que ver con la empresa). Con el deseo de salir adelante, nuestra mente es capaz de desarrollar una energía extraordinaria.

Dependiendo de la estrategia de uso del conocimiento y trabajo que emplee para el crecimiento del negocio, el tiempo puede ser su mayor enemigo o principal aliado.

La inversión es un deporte de equipo. Para crecer necesita traer a su negocio personas con conocimientos y experiencias que no tiene (y que le pudiera tomar años llegar a desarrollar), pero que son necesarias para que sus productos o servicios sean de calidad.

Nuestro tiempo es limitado. Considere la posibilidad de ir contratando personas que puedan disponer de su trabajo (tiempo) para producir más de lo que usted podría generar solo (adrenalina adicional).

Desarrolle su “olfato” para aprender a contratar personas honestas, trabajadoras y con actitud positiva. Pida referencias y evalúe sus actitudes. Esté cerca de ellas para motivarlas con su ejemplo, contagiarlas con su entusiasmo y controle la calidad y productividad de su trabajo. Lo importante es tener claro lo que se quiere lograr. El qué y para quién del sueño empresarial que pretende alcanzar con ayuda de su “adrenalina financiera”.

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