AGENCIAS /VIDA
Hay preocupación en la prensa estadounidense y en sus fanáticos, pues últimamente a la actriz se la ve cansada y poco saludable. Cercanos a la Moore especulan que la razón de su notoria baja de peso es la infidelidad de su esposo, Ashton Kutcher, puesto que desde que se destapó el “affaire” del actor ella se encuentra sumida en un cuadro depresivo que afectó sus hábitos alimenticios.
La actual apariencia de la actriz ha sido “accidental”, pues es evidente que ella nunca planificó lucir tan delgada. Esta situación se opone notoriamente a los constantes intentos por bajar de peso que caracterizan al frívolo mundo del espectáculo estadounidense.
Y es que en Hollywood ser flaco es casi una obligación. Las estrellas que osan descuidarse y subir unos kilos son apuntadas por su “delito”.
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