NOEL GALLEGOS
Políticos, comerciantes, indígenas, personajes de la vida pública de Masaya y otros ciudadanos recorrieron las calles de esta ciudad y, al son de filarmónicos, ofrecieron una bailadita a San Jerónimo, santo patrono de la Ciudad de Las Flores. Esta actividad es parte del Torovenado del Pueblo, una tradición que se realiza el último domingo de octubre desde hace medio siglo. “Es parte de la idiosincrasia de nuestros pobladores, y es muy diferente a las animaciones que muchos copian de otros países, como el caso de Halloween”, señaló Edwin Castro, un enmascarado que bailaba y ofrecía fritanga.
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