AFP
Un grupo de cuatro mujeres nicaragüenses, 28 hondureñas y una salvadoreña —todas madres de inmigrantes desaparecidos de Nicaragua, Honduras y El Salvador— llegó ayer a México para integrar una caravana que partirá hacia San Fernando, el pueblo donde fueron masacrados 72 inmigrantes en agosto de 2010.
Las madres emprenderán esta noche, por primera vez en caravana, la ruta migrante del Golfo de México, azotada por los secuestros y asesinatos del cártel de Los Zetas, “en busca de sus familiares desaparecidos en tránsito”, pues su destino final era Estados Unidos, explicó Marta Sánchez, representante de Movimiento Migrante Mesoamericano. El recorrido que iniciará en Tabasco, en la frontera sur, continuará por Veracruz y el 2 de noviembre, día que se conmemora a los muertos, llegarán a San Fernando, un pueblo ubicado en Tamaulipas a 160 km de la frontera de Estados Unidos.
Las madres levantarán una ofrenda de muertos en San Fernando, lugar marcado por la masacre de inmigrantes de Centro y Sudamérica, la peor registrada en la historia contemporánea de México, y por el hallazgo en abril de 2011 de 193 cuerpos de emigrantes mexicanos en fosas comunes.
Llegar a este sitio es “seguir denunciando la barbarie cometida ahí, la omisión del Gobierno, y exigir el esclarecimiento de la masacre”, expresó el defensor de los derechos de los inmigrantes Rubén Figueroa, quien señaló que a la comitiva se unirá una delegación de Amnistía Internacional en México.
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