Por Amalia del Cid
El hotel boutique San Pedro es una reliquia que se alza en medio de pinos y cipreses. ¡Tiene 120 años de antigüedad! Y ya pasó a la historia como una de las primeras haciendas cafetaleras de Nicaragua.
En sus tiempos de gloria dio posada a Sofía Loren, su esposo Carlo Ponti y su sobrina Alessandra Mussolini, amigos de don Favio Gallo Garrido, quien fue propietario de la hacienda. Pero desde hace dos años esas mismas habitaciones están a la orden de quien desee disfrutar de la excelente comida del hotel y el agradable clima de San Marcos, Carazo.
Es una casona estilo villa italiana, con recibidor, corredores, patios traseros, fuentes, piso y techo de madera, que conserva casi intacta la infraestructura del siglo XIX. Y, lo mejor de lo mejor, está decorada por las obras de arte de pintores italianos y de doña Vivian Nissen, la guapa señora que fue esposa de don Favio.
Esta artista ha utilizado la madera que arroja el mar para plasmar vírgenes de mirada inmaculada, rodeadas de querubines o cargando al Niño Dios. La mayoría de esas obras está a la venta, con precios desde 50 hasta 200 dólares.
Sin embargo, el arte de doña Vivian no se queda ahí. Se ha desbordado por mesas, neveras, lámparas, paredes y techo. Casi todo está decorado con brocha, pincel y mucho talento, de suerte que aparatos tan prosaicos como una cafetera se han transformado en delicados ornamentos.
El hotel también es una buena opción para quien gusta de los buenos licores y el vino de alta calidad. Así como para aquellas personas que solo buscan un descanso, sin alejarse mucho de la capital.
Por otro lado, el clima fresco, sumado a ese ambiente de siglo pasado, es ideal para alejarse en pareja.
Y si se busca entretenimiento, hay piscina, televisión por cable, Internet inalámbrico y servicio turístico para visitar los Pueblos Blancos y las playas del Pacífico. ¿Verdad que suena tentador?… No se resista.
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