César Úbeda Bravo
Exdiplomáticos nicaragüenses coincidieron con la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia (Redlad) que criticó recientemente a la misión de observadores de la OEA en Bolivia porque, a su juicio, avaló unas elecciones judiciales fraudulentas y espera que este organismo regional mejore su equipo técnico para no repetir este tipo de actuaciones en Nicaragua.
“Ahora corre el riesgo de echar al basurero su récord de institución promotora de la democracia y de elecciones limpias si llegara a jugar un papel mediocre como el que hizo en las elecciones judiciales recientes en Bolivia. Venir a Nicaragua tardíamente y sin un monitoreo previo la convertiría en una institución cómplice de un nuevo fraude peor que el de las elecciones municipales del 2008 en las que la OEA brilló por su ausencia”, dijo el exdiplomático Mauricio Díaz.
Por su parte, el excanciller de la República, Francisco Aguirre Sacasa expresó “estamos a menos de dos semanas de la elección más importante para Nicaragua desde la de 1990 y todavía no hay señales de los observadores de la OEA. ¡Qué contraste con lo que pasó en 2001, cuando yo era canciller y un equipo veterano de la OEA llegó a comienzos del año! Con este retraso, los representantes de la OEA no tendrán los insumos para pronunciarse sobre las elecciones. Vendrán a hacer turismo electoral”, consideró Sacasa.
Díaz indicó que la OEA ni siquiera cuenta con los recursos financieros para dotarse de una Misión de Observación Electoral en los términos que lo establece el mandato que exige un monitoreo, seguimiento y observación eficiente y eficaz de las elecciones. “Si no reúnen las condiciones financieras, logísticas y técnicas mejor que ni vengan”, opinó Díaz, tras agregar que confía en que la misión de observadores de la Unión Europea asumirá sus deberes en Nicaragua como corresponde.
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