Ramón Potosme y Noel Gallegos
¿Qué hacía en Catarina la juez local civil de Masaya, Reyna Gutiérrez , al mediodía del pasado 29 de septiembre? Fuera de su jurisdicción y por el patio trasero ingresó a una propiedad a ejecutar un embargo sin notificar nada. Esta y otras supuestas irregularidades son relatadas en una queja en su contra ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
La queja fue puesta el pasado 5 de octubre por el abogado Gerario Melecio Escorcia, apoderado legal del ciudadano estadounidense Kenneth McKaye, quien asegura ser afectado en forma reiterada por Gutiérrez por favorecer a otro ciudadano estadounidense, Jefrey Kirk McCrary, con quien ha tenido disputas por propiedades en el valle de la laguna en Catarina.
Los denunciantes aseguran que no han tenido acceso a los expedientes.
Desde hace dos semanas intentamos hablar con Gutiérrez, pero inicialmente en el juzgado dijeron que no atendía a medios de comunicación, aún así, se insistió previo a esta publicación, pero no contestó.
Identificó que en lo que debería ser la propiedad de McKaye, se corrieron los mojones tres metros entre el nuevo cerco y el camino público ubicado al oeste.
[/doap_box]
Según la queja, Gutiérrez entró a la propiedad “de manera violenta y clandestina” en compañía de oficiales de la Policía Nacional, el señor McCrary y su abogado Horacio Pérez Muñoz.
Ahí cortaron el cerco de alambre de púas que da a una calle al oeste del terreno, fijando los nuevos mojones tres metros del límite original. Hijos de Mckaye que se encontraban en el sitio insistieron en la ilegalidad de tales acciones, pero ni siquiera recibieron notificación de lo ocurrido. El evento fue grabado en vídeo y es parte de las evidencias presentadas a la CSJ.
También señalan la ilegalidad de dos embargos preventivos sobre dos propiedades del demandante, uno realizado el 15 de octubre del 2010 por el valor de 12,500 dólares que supuestamente McKaye debía a McCrary.
El otro fue el 4 de noviembre del mismo año por 550,000 córdobas.
TIERRA COMÚN
La historia nace por las discrepancias entre estos dos estadounidenses, ambos biólogos, que tenían una propiedad en común a orillas de la laguna de Apoyo.
Al dividirla acordaron partes similares y la mitad del valor de la vivienda, que quedó en propiedad de Mckaye (12,500 dólares), sería entregado a McCrary. El dinero nunca fue entregado, según la defensa de McKaye, pues fue deducido de los costos de uno de los juicios que ganaron a favor de su cliente. La propiedad limitaba con dos caminos públicos.
Cerca del sitio, McCrary compró una pequeña propiedad quedando un camino en medio entre sus tierras y las de McKaye. Después se cercó al camino que limita con el de McKaye, que promueve con la juez Gutiérrez el movimiento de los mojones.
El camino de por medio lo certifica la Alcaldía de Catarina mediante una constancia del 21 de noviembre del 2008 que señala su existencia en el levatamiento catastral de ese año y su registro por el Instituto Nacional Geofráfico desde 1974. McCrary rechazó todos los señalamientos y aseguró que sus abogados brindarían toda la información y documentos que rebatirían los argumentos planteados por el representante de McKaye, sin embargo sus abogados no atendieron a LA PRENSA.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A
