Saúl Martínez
En la zona se pretende construir un muro para evitar parte del botadero, pero las autoridades no tienen capacidad para vigilar y frenar a los bota basura permanentemente.
[/doap_box]
El basurero municipal no solo desemboca en el río Acome, sino que se extiende poco a poco hacia la zona este de Chinandega, donde los desechos se vierten en el área verde que ocupa el reparto El Limonal, mientras una corriente pútrida de la pila séptica dejó sin el camino vecino de acceso a los pobladores.
Ayer un vehículo propiedad de una distribuidora comercial depositó decenas de jugos descompuestos 150 metros antes de entrar al vertedero, y varios pobladores que deambulaban por la zona se despacharon sin reparos los refrescos.
“Lo que pasa es que con las lluvias recientes los camiones no ingresaron, pero la máquina (la retroexcavadora) ya tiene limpio adentro del basurero y de seguro los camiones la van a trasladar”, dijo Jerónimo Pérez Aguilar, vecino de la zona.
A orillas del camino, para ingresar al basurero y de frente al cementerio, se divisa una fuerte corriente de agua putrefacta.
“Ese manjol tiene meses de estar derramado, no lo reparan, la gente tiene que lanzarse, así se mojan los pies con esa agua verdosa contaminada que arruina los pies”, se quejó Fátima Medina, pobladora de la zona. Mientras que Víctor Sánchez, que trabaja en la recolecta, pidió mano dura a la Policía.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A