Comerse las uñas representa uno de los hábitos más antiestéticos tanto en hombres como en mujeres.
Muchas veces nos mordemos las uñas por puro estrés y nerviosismo. Lo primero que tienes que hacer, por lo tanto, es acabar con ese estrés.
¿Qué te agobia? ¿Por qué estás tan nervioso? De todas maneras, puedes combatir los nervios con métodos alternativos, prueba con chicles, caramelos de menta, etc.
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