Fernando Mexía/EFE
Cuando Salma Hayek y Antonio Banderas llegaron a Hollywood les dijeron que harían papeles de sirvienta y delincuente por su origen latino.
Hoy la mexicana y el español estrenan Puss in Boots , la sexta colaboración de su carrera y la primera de animación, un género que parecía inalcanzable para ellos cuando se aventuraron en la meca del cine al comienzo de la década de 1990.
“Yo llegué a este país sin hablar la lengua. Hacer animación era inconcebible”, comentó el malagueño en una entrevista con Efe junto a Hayek en Los Ángeles, la ciudad que les acogió hace 20 años, aunque los principios fueron duros.
“No conocía a nadie y se reían de que tuviera la intención de hacer lo básico como artista”, explicó la veracruzana, quien le dijo a Banderas que al menos él era “un galán chico Almodóvar”.
“Me han dicho de todo, cosas que no te puedes imaginar: eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida, tienes un talento impresionante, qué lástima que cuando abras la boca le tengas que recordar a todos los que vean la película a su sirvienta”, aseguró la actriz con cierta indignación.
“Nunca me hubieran dejado hacer de astronauta, pero la chica sexy… por ahí me metí y luego fue más fácil brincar a otros papeles”, admitió la mexicana.
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