Por Ramón Villarreal Bello
Tal como estaba previsto, esta mañana se llevó a cabo el funeral de Norlan Obando Largaespada, quien murió la tarde del lunes en medio de un hecho delictivo. Según la Policía Obando fue dado de baja en agosto, pero la madre de éste, María Elena Largaespada asegura que su hijo era miembro activo de la institución policial.
Largaespada murió debido a los disparos que le realizó un estadounidense, cuando defendía a su esposa. Supuestamente Largaespada y otro ciudadano (interno en el hospital de Rivas) llegaron hasta la finca ubicada en el municipio de Tola con la intención de asaltar a la pareja, pero la acción fue frustrada por el extranjero.
Al funeral, que inició a eso de las 8:00 a.m. asistieron familiares y habitantes del barrio La Piedras, de la ciudad de Rivas. El cuerpo fue enterrado en el cementerio de la localidad.
Al igual que en la vela, durante el entierro no hubo acompañamiento de policías rivenses como suele suceder cuando fallece un miembro de la institución, pues al parecer hubo una orden de la jefa de la Policía de Rivas, comisionada mayor Dora Isabel Galeano de no asistir al funeral.
Según la madre del fallecido, María Elena Largaespada, la jefa policial le refirió que ningún policía de esa ciudad asistiría ni a la vela ni al funeral de Obando Largaespada «para evitar chismes». Largaespada dijo que todavía no le han explicado nada sobre el caso.
Algunos vecinos de lugar que pidieron el anonimato para evitar «broncas con la policía», dijeron que «el hombre era agente policial y que no lo habían visto en actividades delictivas». Están extrañados «de cómo han sucedido las cosas», según expresaron a LA PRENSA.