Según Telémaco Talavera, haciendo uso del 6 por ciento, como una actividad extracurricular los universitarios serán observadores en las votaciones del 6 de noviembre próximo.
Una frase célebre de Mark Twain dice: “No permitas que tu educación formal interfiera en el camino de tus experiencias”. Las experiencias son lo que uno aprende en la práctica de la observación, que es el inicio del método científico y por tanto madre de todas las ciencias que buscan la verdad, para lo cual es necesario indagar, averiguar o descubrir la verdad. Los universitarios como observadores deben pues averiguar todos los pasos del proceso electoral en la realidad y compararlo con lo establecido en la Ley Electoral, hasta llegar a descubrir quienes son los verdaderos ganadores de las elecciones. Si no lo hacen serán simples marionetas repitiendo lo que diga el CSE y para eso no necesitarían ser la vanguardia de la sociedad; no necesitarían ser universitarios.
En la página editorial Voces, de LA PRENSA del 16/9/11, “La Hora de la Verdad ha llegado”, José Esteban González Rappaccioli dice: “Periodistas y observadores ignoran las violaciones constitucionales y no quieren darse por enterados de que el perverso CSE ya tiene instalados los programas cibernéticos para que Ortega aparezca como triunfador”. Si esto fuera cierto se estaría sumando una nueva desgracia a esta Nicaragua sumida en la pobreza, la mala salud, el crimen y el analfabetismo, realidades que los universitarios deberían de tratar de revertir por estar en la más alta escala de alfabetización…
Respecto a la alfabetización, el profesor Harvey Graff, famoso investigador internacional de la alfabetización, en su libro The Literacy Mith (El mito del alfabetismo) dice que es un mito asociar la alfabetización al progreso económico y social, la democracia política y el desarrollo de las habilidades cognoscitivas. Mario Vargas Llosa dice lo mismo con otras palabras: “mientras más inteligente sea nuestro ordenador (computadora), más tontos seremos”. El nicaragüense Félix López Doña , PhD, doctor en Filosofía de la Universidad de Oxford, Inglaterra, nacido y criado en Samaria —Villa El Carmen— y jornalero hasta los 16 años, licenciado en Humanidades en la UCA, postgrado en Economía Política (UNAN), máster en Human Development de la George Washington University, quien decidió buscar mejores horizontes fuera de Nicaragua, nos dice lo mismo en su libro No basta saber leer y escribir .
Pablo Freire, el brasileño pedagogo que más ha contribuido al tema del alfabetismo liberador, dice que no es la habilidad de leer líneas de una página, no es la lectura de palabras sino entender al mundo, en una unidad de reflexión y acción que van juntos en la educación como instrumento de liberación; la renuncia a la acción lleva al verbalismo, a la palabra vacía; la renuncia a la reflexión hace imposible la praxis verdadera, el diálogo y la negociación. Entonces se puede ser ignorante siendo alfabetizado.
Los universitarios observadores tendrán la responsabilidad (que es la virtud de responder con la verdad) de comunicar a todos los nicaragüenses y al mundo la verdad respecto a las elecciones, de otro modo serán simples altoparlantes del Consejo Supremo Electoral y del orteguismo, a menos de que estén totalmente claros de que su papel como observadores es el de ser turbas dentro de las JRV para acompañar al fraude.
El autor es cirujano General y VicePresidente PLI Managua.
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