Médicointernista
El 29 de octubre se le dedica a los derrames cerebrales o ictus, que es la segunda causa de muerte en las personas mayores de 60 años, pero puede aparecer a cualquier edad y sexo dejando dolor, discapacidad o muerte.
El derrame cerebral es una lesión o daño agudo del cerebro, de aparición repentina causada por obstrucción del riego sanguíneo de una arteria o por hemorragia. Afecta de 5 a 10 personas por cada 100,000 cada año, por lo cual podemos presumir que no menos de 600 nicaragüenses pueden presentar este violento y peligroso cuadro clínico. 70 a 85 por ciento de los derrames son de tipo isquémicos por disminución de sangre a una zona del cerebro lo que provoca muerte o infarto cerebral: trombosis o embolia cerebral y microinfartos cerebrales.
El otro grupo menos frecuentes son hemorragias cerebrales, entre las que se encuentran la hemorragia intracerebral y la hemorragia subaracnoidea, esta última muy común en varones jóvenes que son hipertensos descontrolados.
Frente a síntomas como pérdida de la fuerza o de la sensibilidad de la mitad del cuerpo, dificultad para ver o hablar que aparece de repente, mareos o dolor de cabeza muy intenso, hay que buscar asistencia médica especializada antes de las tres horas. Pueden ser los síntomas que anuncien derrame cerebral.
Podemos prevenir “ataque cerebral” controlando factores de riesgo. Puede reducirse abuso del alcohol, tabaco, no practicar ejercicio físico, consumir cocaína, metanfetaminas o anticonceptivos orales, etc.
Hay mayor riesgo cuando existen antecedentes familiares o se padecen enfermedades crónicas sin control como hipertensión arterial o diabetes.
El control del médico internista sobre enfermedades crónicas: presión alta y azúcar, grasas elevadas y cardiopatías son fundamentales para salirle al paso de un ictus.
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