El sábado en Nueva York, el argentino Omar Narváez tuvo la gran oportunidad de brillar ante el filipino Nonito Donaire, en su tan esperado debut en Estados Unidos. Sin embargo, Narváez dejó una muy mala impresión, no quiso enfrentar a Donaire, se dedicó a defender y la tan promocionada pelea fue un total fiasco. Donaire también perdió terreno, porque no pudo encontrar la fórmula para vencer a un medroso y esquivo rival como Narváez, llamado en el mundo del boxeo por “come bultos”.
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