Por Delwing Cruz Medina
A las seis de la mañana del domingo 16 de octubre ya estaba lista. Con sus tenis y camiseta tomó camino. Llegó antes de la hora indicada junto a algunos de sus compañeros de trabajo. La lluvia que amenazaba la capital ese día no fue impedimento para que Marta Meza, de 42 años, y sobreviviente de cáncer, participara de Juntos por la Cura, una carrera caminata organizada por Managua Runners y Nestlé Fitness, bajo el patrocinio de LA PRENSA.
Marta es la menor de 12 hermanos. En el 2008 fue diagnosticada con cáncer cervicouterino, enfermedad que llevó a la tumba a su madre en 1992.
Cuando supo la noticia su mente quedó en blanco. No sabía qué decir. Tampoco qué hacer.
Respiró hondo y por más que intentó no logró contener las lágrimas. Para ella su mundo se había terminado.
“A mi mente solo venían imágenes de entierro, ataúd, gente… Fue una guillotina en mi cabeza”, relata Meza tres años después cuando ha logrado recuperarse con éxito.
Uno de los principales motores para luchar contra esta enfermedad fue el apoyo de su familia, sobre todo de sus dos hijos.
Marta dice que fueron seis meses de radioterapia, otros seis de quimioterapia y cuatro de braquiterapia (una forma de tratamiento radioterapéutico para tratar este mal).
Tiempo después fue operada. La matriz y los ovarios ya no formaban parte de su cuerpo. Se sometió al aspirado de médula para descartar una leucemia y por dos años y medio ha pasado a base de inyecciones para estimular a la médula a producir glóbulos rojos.
CARRERA MORAL
Alrededor de 4,000 personas participaron en la carrera del domingo que partió de Galerías, pasó por el Club Terraza, Enitel Villa Fontana, la Lotería, entre otros.
El comienzo de la carrera fue difícil, lo reconoce. Salió de Galerías rumbo al semáforo del Club Terraza. El trayecto le fue eterno. Sus piernas, esas fieles compañeras, parecían desfallecer, pero resistieron.
El trayecto era en subida, lo que implicaba un mayor esfuerzo físico. Caminaba junto a una amiga, quien en todo momento estuvo dándole palabras de ánimo.
Antes que ella iban personalidades de la farándula nacional.
ALCANZAR LA META
Mientras avanzaba sentía que el corazón se le salía. Escuchaba su jadeo paso a paso. Estaba empapada en sudor.
A esa hora, en algunos tramos de Managua caía una llovizna.
Hubo un momento en que se percataron que ya no había nadie. “Venía sola con mi amiga. Éramos las últimas”, dice Meza.
Ya sin fuerzas, pero con la misión de terminar, siguió caminando, faltaba poco para cumplir el propósito.
Ese día en otras partes de Latinoamérica, cientos de personas también caminaron contra el cáncer.
Cuando Marta llegó a la meta no había medalla para ella, pero no le importó. No estaba allí para ser la número uno. Simplemente quería cumplir su misión, llegar, y lo consiguió.
Marta Meza, sobreviviente de cáncer.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A