Oscar González Morales
El desarrollo deportivo está ligado a las capacidades de sus dirigentes, por lo que el nombramiento de Carlos Rivera como presidente de la Confederación Panamericana de Billar (CPB), debe suponer un éxito para Nicaragua.
Rivera fue nombrado presidente de esta organización la semana pasada durante el congreso de la misma, realizado en Guatemala.
Rivera ha destacado en los últimos años por la organización en Nicaragua, y en específico en el Club Pool Ocho, de campeonatos panamericanos e internacionales de diversas modalidades del billar, en el que han actuado incluso campeones mundiales.
La plancha propuesta para integrar el nuevo ejecutivo de la CPB obtuvo nueve votos a favor y solo hubo una abstención, y de esa forma Rivera fue electo para el máximo puesto dirigencial de este confederación.
El venezolano Eduardo Robayo fue electo vicepresidente técnico; el curacaleño Michael Arvelo, vicepresidente de asuntos legales; el ecuatoriano Fabián Serrano, primer vocal; y el argentino Jorge Valle, segundo vocal.
A la vez, los países centroamericanos se reunieron en torno al congreso de la CPB, para avanzar en la conformación de la Confederación Centroamericana Olímpica de Billar y se apoyó la moción para que Costa Rica la presidiera.
Nicaragua también se destacó en los torneos que envolvieron el congreso de la Confederación Panamericana de Billar, entre ellos el IV Campeonato de Bola Ocho. En este campeonato, el nicaragüense Juan Mairena, quien reside en El Salvador, avanzó invicto a la final, en la que perdió frente al venezolano Jalal Alsarisi, para quedarse con la medalla de plata que lo acredita como subcampeón.
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