Por Pablo Fletes
Cada mañana, Jairo Mendoza se gana la vida vendiendo accesorios para autos en los semáforos.
Su habitual lugar de trabajo son los semáforos del antiguo cine González, en Managua. Sin embargo, Mendoza tendrá que guardar su mercadería por un buen tiempo en vista que ha sido seleccionado para actuar en las rondas eliminatoria del Clásico Mundial de Beisbol.
Sí, este joven árbitro capitalino podría proyectarse en el Clásico, llegar a una ronda exigente, quizás la etapa final, un sueño que comenzó a disfrutar recientemente, cuando se lució como el único árbitro de Nicaragua en el Campeonato Mundial de Panamá, donde la selección nacional tuvo una discreta participación.
Según explica el mismo Mendoza, el primero fue Allan Reyes, quien actualmente vive en Estados Unidos en vista que su padre es ciudadano de ese país.
Reyes incluso trabaja en Clase A en Ligas Menores, y podría proyectarse como algunos árbitros latinos que poco a poco se han ganado un espacio en las Grandes Ligas.
“Allan está metido en el sistema de Ligas Menores de Estados Unidos. Es un gran paso, y ojalá lo podamos ver pronto en las Grandes Ligas”, finalizó Mendoza.
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“Para mí es algo fabuloso asistir al Clásico. Cuando uno empieza, lo hace pensando en llegar a la Liga Profesional (de Nicaragua), pero ahora estoy en un nivel sorprendente”, explica Mendoza. “Todo sacrificio tiene su recompensa, y se me está dando ahora con esta invitación al Clásico”, añadió.
Prueba de fuego
Esta invitación a Mendoza para asistir el próximo año a la primera fase del Clásico Mundial surgió en Panamá, cuando fue elegido para arbitrar detrás del home plate, en el primer partido de Cuba contra Holanda, en la segunda fase del Mundial.
Mendoza reconoce que llegó un poco nervioso a este partido, pero pronto se calmó y dirigió con acierto el partido que ganaron los holandeses 4-1, el primero de dos que le ganaron a los cubanos para coronarse.
“Nos dijeron que iban a gratificar, no con dinero, a los árbitros que destacáramos en el Mundial. Y a los jefes les gustó mi trabajo y fue uno de los tres seleccionados para ir al Clásico. Los otros son el venezolano Miguel Hernández y el panameño Edgard Stevenson”, dijo Mendoza, quien estuvo en tres partidos como principal y actuó en otros ocho duelos en las bases.
Mendoza, de 31 años de edad, casado con Mariela Medina y padre de tres hijos, tendrá que viajar a Los Ángeles, California, a un campamento de árbitros que se desarrollará del 9 al 13 de noviembre .

Y si no enfrenta problemas para adquirir la visa estadounidense, espera estar en ese campamento que los preparará para el Clásico.
“El campamento estará dirigido por seis árbitros que actuaron en los playoffs y por otros seis que actualmente están en la Serie Mundial. Entre ellos están Alfonso Márquez, quien se encargará, junto a un puertorriqueño y un cubano, de darnos los cursos en español a los que no hablamos inglés”, finalizó este destacado árbitro capitalino.
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