Por Wilder Pérez R.
El alcalde de Chinandega lamentaba ayer la pérdida de una parte importante de la producción, el de Tipitapa tenía unas 10,000 personas aisladas, el de Matagalpa enfrentaba la falta de energía en el hospital local.
Este tipo de preocupaciones se observaron ayer, durante la sesión extraordinaria de la Asociación de Municipios de Nicaragua (Amunic), con motivo del “estado de calamidad y desastre nacional”.
La mayoría de los 153 alcaldes de Nicaragua se reunieron ayer para solicitar al Gobierno Central que gestione recursos para enfrentar la destrucción causada por las lluvias actuales.
Algunos se mostraron preocupados, porque los caminos por donde sale la producción agrícola están afectados con severidad. Otros informaron que la falta de comunicación con algunas comunidades podría generar un problema de hambruna en las próximas semanas.
Un problema común es el del combustible, según comentaron algunos, ya que está siendo usado para plantas eléctricas.
Los alcaldes pasaron sus propuestas al presidente Daniel Ortega ayer.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A