Los Ángeles/AFP
El propofol, sedante responsable de la muerte de Michael Jackson, es un “medicamento formidable” cuando es bien administrado por personal competente y según las normas de la profesión, dijo ayer un anestesista en el juicio al médico del cantante.
Steven Shafer —con 25 años de carrera y un respaldo de más de 160 artículos escritos y más de 50 capítulos de libros sobre el tema— es especialista mundial en anestesiología y, en particular, en el potente sedante que el Rey del Pop usaba como somnífero y que provocó su muerte por “grave intoxicación”.
Con el testimonio de Shafer se reinició ayer el juicio por homicidio involuntario al médico Conrad Murray, quien trataba al cantante con este sedante. El proceso en la Corte Superior de Los Ángeles había suspendido las deliberaciones durante casi una semana.
Shafer dijo que accedió a testificar, porque le “preocupa que la reputación de los médicos esté bajo cuestionamiento público”.
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