Por Adelia Sandoval
La casa de Abel Vallejos amaneció cercada. En el transcurso de una noche las aguas subieron y rodearon su vivienda situada en el sector de La Cruz del barrio Manchester, que está en la zona costera de la capital.
Los pobladores temen que las letrinas colapsen y hayan derrumbes. “A veces en el patio ponés el pie y se hunde la tierra”, explica doña Martha Lorena González, quien habita con sus hijos y una niña que está enferma de calentura como consecuencia del mal tiempo.
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Un mojón indica la altura que alcanzó la costa el año pasado (42.76 metros sobre el nivel del mar). Hasta el domingo el nivel era de 42.2, según las autoridades.
Este año los habitantes temen que sobrepase esos límites.
“Tengo 20 años de vivir aquí pero desde el huracán Mitch el lago viene creciendo cada año”, dice Carmelo Medina.
En este sector al menos unas 20 viviendas podrían verse afectadas por la crecida del lago, pero según declaraciones de la Coordinadora del Consejo de Comunicación, Rosario Murillo, unas 600 familias alrededor de la zona costera, es decir 3,000 personas, podrían ser evacuadas en unos ocho días.
PANTANOSA
En la Carretera Norte, en el barrio Santa Elena la tierra está saturada de agua.
Las calles de la segunda etapa de este barrio se han convertido en grandes lagunas de aguas y charcas.
El acceso es limitado, pues solo entran carretones jalados por caballos y otros vehículos como motos.
En la vivienda de Charling Orozco las paredes ya no aguantan más humedad. Por eso, las niñas enfermaron de gripe y tos. Orozco vive en el sector conocido como la Estelvina. Allí la situación es similar para otros vecinos.
En la parte sur occidental de la capital existen unas 40 viviendas que se levantan en el sector conocido como Anexo El Recreo, en las orillas del cauce que cruza la zona. Los pobladores temen que las letrinas colapsen y hayan derrumbes. “A veces en el patio ponés el pie y se hunde la tierra”, explica doña Martha Lorena González, quien habita con sus hijos y una niña que está enferma de calentura como consecuencia del mal tiempo.
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