Por José Garth y Noel Gallegos
Tan sencillo como que dos más dos es igual a cuatro. Los estudiantes ahora saben que a la hora de un sismo lo recomendable es ubicarse bajo el marco de la puerta y mantener la calma.
Estos ya tienen sus rutas de evacuación y sus zonas de alto riesgo, según Luis Castrillo, responsable de comunicación del programa Dipecho-Masaya.
Los estudiantes portaban pancartas con la leyenda: “Hay que convivir con los volcanes”.
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Mientras el Pacífico de Nicaragua es azotado por intensas lluvias que han provocado inundaciones por doquier, en la Costa Caribe Save the Children ejecuta proyectos de capacitación a indígenas y mestizos en gestión de riesgos.
La idea es prepararlos para enfrentar emergencias provocadas por la crecida de ríos, huracanes y deslaves.
En Masaya, donde los sismos son inquilinos infaltables, un grupo de escolares marchó junto a sus maestros en ocasión al Día Internacional de la Reducción de Desastres.
Erick Jonathan, alumno del sexto grado de una escuela del municipio de Masaya, ya sabe que al momento de cualquier sismo los alumnos deben guardar la calma y buscar cómo evacuarse para salvaguardar la vida, siguiendo las normas aprendidas en la escuela.
“La enseñanza ha sido excelente para mis compañeros y para mí, porque en caso de un accidente nos podemos ayudar. Creo que es importante que los demás colegios ya estén preparados ante estos eventos”, dijo Jonathan.
EN PRINZAPOLKA
En total son 43 maestros de 18 comunidades indígenas del municipio de Prinzapolka, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), que aprenderán cómo atender a sus alumnos en momentos de desastres, según Lidia Coleman Bans, alcaldesa de Prinzapolka.
En ocasión al Día Internacional de la Reducción del Riesgo, Save the Children realizó un simulacro en Alamikamba.
Beatriz Ruiz, coordinadora del programa de emergencias y gestión de riesgos de Save the Children, dijo que en Prinzapolka se establecieron y fortalecieron organizaciones comunitarias para la prevención y mitigación de desastres, por un monto de 500,000 dólares aportados por el programa europeo de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (Dipecho).
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