En Managua los cauces se desbordan como ríos sobre vecindarios. LA PRENSA/ M. LORÍO

Familias resistentes a salir de casas

María Indiana Dávila hace siete años pagó 11,000 córdobas por vivir a la orilla de un cauce donde construyó su humilde vivienda de zinc, tablas viejas y plástico.

Graves daños en barrios de Managua por las lluvias

Por Adelia Sandoval

[doap_box title=»Enfermos y pronósticos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Una brigada de médicos visitó el sitio, donde ya se detectaron unos 15 casos de fiebres y algunos afectados en la piel con hongos y parasitosis.

Para hoy Ineter (Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales) mantiene los pronósticos de lluvias ligeras, aunque con vientos moderados. Detallaron, además, que la depresión tropical que afectó el martes, ya no afectará más a Nicaragua, aunque estas ocurrirán de forma especial en el Pacífico y Norte del país, según detalló Salvadora Martínez de Ineter.

[/doap_box]

María Indiana Dávila hace siete años pagó 11,000 córdobas por vivir a la orilla de un cauce donde construyó su humilde vivienda de zinc, tablas viejas y plástico.

Ella vive en el barrio 25 Aniversario, donde las lluvias que empezaron a caer la madrugada del lunes provocaron el derrumbe de las paredes de varias casas.

Defensa Civil evacuó a varias familias afectadas, pero María Indiana se quedó. Ella sabe que el cauce poco a poco le ha venido comiendo la propiedad, pero dice que no se va a “un albergue”, si no les entregan un terreno o una casa propia.

Como ella piensa Diana Yadira Vásquez, que vive con cuatro hijos a la orilla de este cauce, desde hace 18 años. “Aquí nos dio una señora que era coordinadora del barrio, porque no teníamos donde vivir”, expresa.

RELLENO

En el barrio Ayapal la situación es diferente, allí la mayoría de las personas, que se han visto afectadas por las inundaciones, no están esperando una casa sino que la alcaldía municipal les rellene los terrenos de las viviendas.

Según el reporte oficial en este sector unas 29 familias resultaron afectadas por las inundaciones.

Limpiar el cauce más seguido, la construcción de la calle y mantener el sistema de drenaje podrían mejorar las condiciones del lugar, aseguran los pobladores como María José Maciso, que llegó al Ayapal antes que construyeran el dique. “Antes se inundaba pero era menos”.

Nacionales desalojar familias archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí