¡Bella Donna!

Ella marcha orgullosa hacia un momento de su vida en el que la belleza no lo es todo. “Me siento libre”, afirma la actriz que presume de sus hijas —Deva, de seis años y Léonie, de uno—, de marido —el francés Vincent Cassel—, de proyectos —especialmente de uno con el realizador iraní Bahman Ghobadi— y de su condición de italiana.

 

Por Alicia García de Francisco /EFE

Ella marcha orgullosa hacia un momento de su vida en el que la belleza no lo es todo. “Me siento libre”, afirma la actriz que presume de sus hijas —Deva, de seis años y Léonie, de uno—, de marido —el francés Vincent Cassel—, de proyectos —especialmente de uno con el realizador iraní Bahman Ghobadi— y de su condición de italiana. Encantada con los piropos —“¡Gracias por destacar mi belleza a los 47!”—, la italiana relativiza la importancia del aspecto exterior, una postura habitual de quien se sabe espectacularmente guapa.

1318307647_111011Promo1

“No considero la belleza como si fuera un peso, no es un peso ser guapa. Es algo que va a pasar, que se pasa con el tiempo. La belleza de la juventud se va a acabar en un momento y luego llega otra”. Ahora, agrega, “estoy tan feliz de ir hacia otro momento de mi vida en el que no tenga que estar más pendiente de mi belleza.

Me siento libre, es como si me quitara una máscara”. Y cuenta divertida cómo solo unos meses antes de comenzar el rodaje de la película de Garrel tuvo su segunda hija. “Estaba interpretando a alguien peligrosamente sexy y al mismo tiempo estaba amamantando a mi bebé cada dos horas”, comenta.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí