Por Elízabeth Romero
La Policía Nacional dio a conocer que pondrá en libertad al joven Alberto Conde, quien envió mensajes de texto amenazantes a algunos sacerdotes, debido a que el plazo de detención preventiva venció hoy y además ninguno de los sacerdotes que se sintieron amenazados interpuso denuncia.
En conferencia de prensa, la Policía reiteró que todo fue parte de una broma hecha por Conde a los sacerdotes católicos Edwin Román Calderón, cura de la iglesia Santa Ana, de Nindirí; y Gerardo Rodríguez Pérez, de la parroquia La Purísima María, de Belmonte, en Managua, entre otros religiosos.
Alberto Conde es hermano del vicario de la Catedral de Managua, Bismarck Conde. En declaraciones, confirmó que fue él quien envió los mensajes, pero que era una broma.
El padre Bismarck Conde visitó a su hermano anoche y en su momento dijo «que lo veía como otra persona» y lo describió como «un hombre temeroso y de buenos valores».