El sacerdote Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa, acaba de denunciar hace pocos minutos las amenazas que recibió uno de sus familiares a través de una llamada telefónica anónima. “O lo callan o les va pasar algo”, fue el mensaje que le enviaron a la Iglesia Católica esta vez.
En la conferencia de prensa Álvarez reiteró el llamado emitido en la Carta Pastoral, de votar masivamente. «El pueblo nicaragüense es sabio», dijo el sacerdote.
Al igual que en otros casos de sacerdotes amenazados, el obispo de Matagalpa afirmó que no denunciará el hecho ante la Policía Nacional, debido a la desconfianza hacia esa institución. «Se darán cuenta a través de los medios de comunicación», dijo.