Dos scouts de Corea han seguido paso a paso los juegos de Nicaragua con pistola de radar y apuntes, y en el último partido de los nicas que no estuvo disponible por televisión, se les unió un tercero que llevó el trabajo de exploración al siguiente nivel.
Los coreanos demostraron el poder de su tecnología, al transmitir segmentos del juego en vivo a los entrenadores de este equipo en el hotel, a través de Internet con una minilaptop provista de una poderosa cámara que enfocaba nítidamente cada acción del partido.
El punto es que para competir en este nivel, las ganas, el esfuerzo y el coraje ya no son suficientes.
El dinero juega un papel determinante, partiendo del pago de los seguros para que los equipos de las Grandes Ligas presten a sus prospectos.
El beisbol en esta época es más científico que nunca. Desde el material del guante y la calidad de los bates, y todo tiene un alto precio.
Para un país pequeño y pobre como Nicaragua, la mejor opción es invertir en entrenadores capacitados en las ligas infantiles y juveniles, para producir más prospectos que firmen al beisbol profesional y por lo tanto al paso de los años disponer de jugadores más capacitados.
A nivel superior se debe trabajar en un plan específico para desarrollar el talento de los jugadores. Se debe hacer un estudio que vaya más allá de los intereses de los equipos por ganar un campeonato.
Cada vez que nos va mal en un torneo afloran muchas reflexiones, pero ya es hora de pasar de la palabra a la acción, porque los otros equipos están luciendo mucho mejor que nosotros en todos los aspectos, desde el talento hasta lo técnico.
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