Por Inmaculada Tapia /EFE
Como si se tratara de una goma de mascar, de un juego de niños, las mesas extensibles son una de las mejores soluciones para su casa, independientemente de los metros de los que disponga.
Sus diseños son actuales, clásicos, en cristal o coloniales y se rinden a la evidencia y apuestan por duplicar un tablero, esconderlo bajo el original para descubrirlo en la mejor ocasión o simplemente desplegarlo y transformar lo que parece una sencilla repisa en una verdadera mesa.
Redondas, rectangulares, cuadradas, de diferentes épocas y tamaños son un quiero y puedo de la decoración, un plus para el hogar sea cual sea su número de invitados.
La cocina suele ser el lugar habitual donde la falta de espacio impone armarse de recursos para habilitar un sitio para comer. La firma sueca Ikea mantiene en sus stocks un clásico, la Norden, que con un fondo de 19 centímetros, mantiene dos tableros abatibles de forma que se puede utilizar según las necesidades. En ese mínimo ancho caben incluso seis cajones, tres a cada lado, de manera que se convierte en doblemente útil al servir también de lugar de almacenaje de cubiertos, servilletas o cualquier otro utensilio de cocina.
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