Por: Ramón H. Potosme
Otra vez en altamar se encuentra el Vikingo IIa, la pequeña embarcación de 30 pies de eslora que se recupera de un pesquisa hecha por un buque estadounidense que lo destruyó en parte y cuyos daños no han sido pagados cuatro meses después.
El dueño de la nave es Luis Alberto Sánchez Hernández, quien a través de su hijo David Sánchez gestiona una indemnización de 102,000 córdobas por los daños que provocó el buque de guerra número 51 de Estados Unidos, según reportó el capitán de la embarcación, Carlos Antonio Morales.
“Nos molesta que el gobierno de Nicaragua autorice a una embarcación extranjera, que nos revise, está bien, pero ¿los daños?”, señala Morales.
A la fecha los dueños del navío con la única respuesta de las autoridades que cuentan es una certificación del jefe de las capitanías de puerto, Danilo Chacón, que hace constar que conocen el caso.
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Morales iba acompañado de otros cuatro pescadores y estaban ubicados a 55 millas del puerto de San Juan del Sur, el pasado 12 de junio, entonces tenían cuatro días de haber iniciado las faenas de pesca. Cuenta que a partir de las diez de la mañana funcionarios del buque estadounidense le rondaban, pero fue hasta las tres y cinco minutos de la tarde que los abordaron.
Luego sacaron a los pescadores hacia la proa, entraron y destruyeron la nevera y al único que permitieron entrar fue al capitán, según relata Morales. Fueron “liberados” hasta las 10 de la noche .
Sánchez considera que es una violación a la soberanía, pues nadie ha respondido por los daños, pese a que recurrió a la fuerza naval y a la cancillería donde lo han “boleado” durante meses.
El coronel Juan Ramón Morales, jefe de relaciones públicas del Ejército, asegura que el reclamo de Sánchez es correcto, pero corresponde a la cancillería gestionar la indemnización. Por su parte, aseguró que preparaban un documento para enviar a la cancillería y formalizar la reivindicación.
David Sánchez asegura que los documentos que sustentan su reclamo ya fueron entregados al despacho del canciller Samuel Santos, pero que le aseguraron que está fuera del país. Antes ya había gestionado ante el director de Soberanía y Jurisdicción, César Vega Masís, pero le aseguró, según Sánchez, que no resolvía casos entre particulares sino entre estados. Por eso Sánchez no sabe a quien recurrir.
Sobre el tema se consultó a la oficina de comunicación de la cancillería, pero pese a esperar más de una semana no hubo respuesta. Y la oficina de prensa de la embajada estadounidense dijo que no tenía información sobre el caso.
De acuerdo con el capitán del Vikingo IIa, los pescadores fueron tratados como delincuentes pues pasaron horas aguantando el oleaje y el sol. “Nos molesta que el gobierno de Nicaragua autorice a una embarcación extranjera, que nos revise, está bien, pero ¿los daños?”, señala Morales. A la fecha los dueños del navío con la única respuesta de las autoridades que cuentan es una certificación del jefe de las capitanías de puerto, Danilo Chacón, que hace constar que conocen el caso.
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