Galán de galanes

La decisión no era fácil. Para nada fácil. Hacía muy poco tiempo que lo habíamos entrevistado, por la película Tree of Life . Sus últimas respuestas todavía seguían intactas, sin borrar, en la infaltable grabadora digital. Pero cuando llegó el ofrecimiento de volver a entrevistarlo, no podíamos decirle “No”. Se trataba de otra película, Moneyball , se trataba del Festival de Cine Internacional de Toronto. Se trataba de Brad Pitt.

Por Fabián W. Waintal

La decisión no era fácil. Para nada fácil. Hacía muy poco tiempo que lo habíamos entrevistado, por la película Tree of Life . Sus últimas respuestas todavía seguían intactas, sin borrar, en la infaltable grabadora digital. Pero cuando llegó el ofrecimiento de volver a entrevistarlo, no podíamos decirle “No”. Se trataba de otra película, Moneyball , se trataba del Festival de Cine Internacional de Toronto. Se trataba de Brad Pitt.

:::¿No se cansa de salir a promocionar sus películas, con tantas entrevistas? ¿No puede aprovechar el título de superestrella y ver si la gente va a verlo igual?

No es ninguna experiencia nueva, va con el territorio. Me interesan demasiado mis películas. Hay demasiado cine compitiendo por un horario y un espacio para ver. Es la parte del negocio que tengo que aceptar. Y lo disfruto. Estoy orgulloso de la película Moneyball y quiero que la gente se entere de qué trata, que sepan que existe.

:::¿Alguna vez sufrió los efectos secundarios de la fama?

No, he planteado mis dudas, pero no recuerdo haber sufrido demasiado. Supongo que todo tiene que ver con la edad y la experiencia. La experiencia genera sabiduría. Soy de los que creen que hay que aprender de los errores, en vez de sentirnos culpables por ellos.

:::¿Entre tanta popularidad, encuentra algún momento de tranquilidad, para estar solo?

Bueno, con seis hijos, quedarme solo es muy difícil. Se trata de repartir bien el tiempo. Como padre descubrí que aprovechamos más los tiempos. Si ahora tenemos media hora, después que cierro la puerta puedo estar con mi familia. Tengo que asegurarme que mis hijos tengan suficiente atención, porque yo también quiero pasar buenos momentos con ellos. Al menos, trato. Nunca voy a tener todo el tiempo que yo quiero, pero trato de aprovecharlos, porque al final del día, también tengo que ir a trabajar.

:::¿Y con seis hijos en casa, es fácil dormir bien para ir a trabajar al día siguiente?

Tengo un buen colchón, de los que no se mueven si alguien salta al lado mío. Así puedo dormir. Es importante para cualquier padre (risas). Es una espuma especial de tres pulgadas que va encima del colchón y si alguien viene arrastrándose a la cama, en medio de la noche, al menos yo sigo durmiendo.

:::¿Con el paso del tiempo se torna todo más fácil?

Ahora me siento más tranquilo. Tengo la sensación de que puedo ofrecerles algo, que puedo ser más responsable en la vida.

:::¿Es verdad que en algún momento de su carrera, trató de esconder su buen físico o quería aparecer más feo en cine?

Entiendo que se pueda haber percibido así, pero no es verdad. Cuando recién empezaba, yo venía de una escuela donde mis ídolos eran gente como Mickey Rourke y Sean Penn. Todavía lo son. Y el énfasis pasaba por el carácter del personaje, como en las películas de los años 70. Gene Hackman o Rober Duvall no eran estrellas glamorosas de Hollywood a los 40 años. Y esa es mi escuela, es lo que me interesa. No puedo ser bueno si interpreto la misma persona, todo el tiempo, quiero salir y explorar personajes que sean interesantes, no que se vean bien.

:::¿Al momento de filmar una escena de amor, piensa en Angelina Jolie? ¿No se pone para nada nervioso?

(Ríe) No, realmente no, porque trato de pensar en lo que quiere decir la escena y lo que queremos comunicar con la historia. Ya lo sabes bien, detrás de cámara hay 30 personas mirando.

:::¿Y utiliza experiencias personales para crear los personajes o es pura imaginación?

En el caso de Moneyball , me identifiqué con mi crianza. Crecí en un ambiente cristiano y saludable, en una familia cariñosa, pero igual viví ciertas cuestiones que no entendía, hasta que maduré y me fui de casa para intentar algo por mi cuenta. A medida que crecemos, nos van diciendo como hacer ciertas cosas, pero yo creo que tenemos que experimentar nosotros mismos para darnos cuenta quiénes somos. Y yo me identifiqué con esa época, cuando me fui de mi casa, porque fue un momento muy personal. Cuando se pierde la comodidad, es como si cortaras una cuerda y te encontraras solo, sin nada de que agarrarte. Y la película tiene algo con lo que yo me conecto a ese nivel.

:::¿Es verdad que alguien le pegó con una pelota de beisbol en medio del rodaje?

¿Qué puedo decirte? Era pleno mediodía, yo estaba en medio del campo. Y no nací para ser jugador de beisbol. Me pegó en la cara, justo en la cabeza. Pero igual pude tirar al que estaba en la segunda base. Él me dijo que yo estaba sangrando y terminé en la sala de emergencias del hospital.

:::¿Qué es lo que más le gusta de la película Moneyball?

Me apasionan las historias de los que aparentan ser perdedores. Y en la película tienen que ganar un juego injusto, cuenta cómo sobrevivieron y pudieron mantenerse competitivos. Para mí fue como cuestionar lo que aceptamos a diario, solo porque venimos haciendo lo mismo por tanto tiempo, no significa que lo estemos haciendo bien. No nos detenemos a cuestionar el concepto de la razón por la que se tomaron ciertas decisiones en aquel momento. Y esa idea es la que me gusta. Si hubiéramos inventado los automóviles hoy, no sé si andarían con la misma fuente de energía por la que vamos a la guerra. Probablemente los haríamos funcionar con nuestras computadoras. Esos cuestionamientos son los que me inspiran.

:::¿Tiene alguna otra película deportiva entre sus favoritas?

A mí me encantó North Dallas Forty con Nick Nolte. Creo que fue la primera película prohibida para menores que vi, así que tiene un lugar especial en mi corazón (ríe). Las películas deportivas trabajan siempre sobre la idea de ganar sobre la adversidad. No sé, debe estar en nuestro ADN. Por eso nos gustan los héroes en el deporte. Mi equipo Green Bay Packers perdió anoche. Pero así es el deporte… Hasta cuando se pierde se torna algo muy personal.

:::¿La estrategia financiera de la película Moneyball se puede aplicar al sistema de las estrellas de Hollywood?

Bueno, no conmigo (risas).

:::¿Pero cree que puede haber algún cambio en el cine, como pasa con el beisbol, en la película?

Seguro. Desde mi lado como productor, tratamos de contratar gente menos conocida, porque hay muchísimo talento en el mundo. Y pienso que el aumento de cámaras digitales hará que también la gente pueda hacer sus propias películas. Vamos a ver más y más talentos por ese lado, gente que antes jamás hubiera tenido la oportunidad de hacer cine.

:::Seguramente todavía debe haber algún cine que esté proyectando la película Tree of Life, mientras estrena ahora Moneyball. ¿Planea quitar el pie del acelerador en el trabajo para disfrutar más tiempo con su familia… especialmente con Angelina Jolie?

Hay algunas otras cosas que todavía quiero hacer antes que llegue el vencimiento de mi vida útil. Pero con Angie siempre nos turnamos. Uno de nosotros siempre se queda con los chicos y también nos aseguramos de escarbar algo de tiempo en el medio para estar en familia. Al menos por ahora venimos haciéndolo bastante bien.

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