Barack Obama, afirmó que la muerte del imán radical Anwar al-Aulaqi, en Yemen, constituye “un golpe muy duro” contra Al Qaeda, y aseguró que Estados Unidos está determinado a destruir todas las redes terroristas.
Al-Aulaqi pereció en un bombardeo aéreo lanzado el viernes por la mañana contra dos vehículos que circulaban en una provincia desértica limítrofe con Arabia Saudita.
Era conocido por mantener correspondencia con el comandante estadounidense Nidal Hassan, presunto autor del tiroteo que dejó 13 muertos en la base de Fort Hood (Texas) en noviembre de 2009.
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