Por Tania Sirias
“Todas las organizaciones estamos trabajando para acompañar y defender el voto de los nicaragüense, eso no quiere decir que estamos en lucha con los partidos políticos, pues siempre hemos mantenido una puerta abierta desde sociedad civil, para ver qué acciones vamos a tomar para defender nuestros derechos ciudadanos”, expresó Granera.
Además, comentó que en el juego político hay dos actores: los partidos políticos y los ciudadanos que merecen respeto a su voto.
“No tenemos miedo, seguimos trabajando en la defensa del voto y mantenemos alianzas estratégicas, por eso le decimos a la población que acuda a votar masivamente y así desenmascarar si se produce un fraude”, dijo Granera.
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De “inaceptable”, calificó Carlos Tünnermann el hecho que el Consejo Supremo Electoral (CSE) tenga un trato diferente para los organismos de observación internacionales y los nacionales, pues esto sería una discriminación de parte del poder electoral.
El jurista, quien habló en representación de 12 organizaciones civiles, demandó la participación de Hagamos Democracia, Ética y Transparencia, y el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade) como observadores nacionales, pues así se garantizará el deseo de la población, ya que ocho de cada 10 nicaragüenses demandan la observación nacional.
Es por eso que los organizaciones instaron a los partidos a ser más firmes y beligerantes, exigiendo al CSE que acredite a los observadores nacionales, ya que hasta el momento su participación ha sido muy “pasiva”. Solo el Centro de Derechos Humanos Ciudadanos y Autonómicos y el Consejo Nacional de Universidades, ligados gobierno han sido acreditados.
“Si se da acreditación a los organismos internacionales, con mayor razón se debe dar a los nacionales, ya que los nicaragüenses somos los más interesados que tengamos elecciones transparentes”, dijo Tünnermann.
La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, afirmó que el Estado debe garantizar el respeto al voto popular y que una manera de hacerlo es que las copias del acta de escrutinio sean idénticas a la original.
“Sería muy grave que el acta de escrutinio se diferencie de las copias, porque ésta lleva impreso en los datos el código de las Juntas Receptoras de Voto (JRV) y del Centro de Votación”, sostuvo Núñez. También demandó que los observadores nacionales estén presentes durante el escrutinio de los votos y en el centro de cómputos.

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