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Por Wilder Pérez R.
Con el concepto de salud tradicional, una infección, diarrea o gripe a menudo obliga a las personas a correr al centro de salud, hacer gastos no planificados, y arriesgar el trabajo u otras actividades sociales. Pero hay otra forma de entender la salud.
Esta es más práctica, segura y hasta gratuita. Se trata de la “salud comunitaria”.
Es un concepto que parece ideal para las zonas rurales, pero que se practica con éxito donde sea.
Según Enrique Picado, presidente del Movimiento Comunal Nicaragüense, la salud comunitaria no es más que la salud preventiva.
“Se trata de andar las uñas limpias, lavarse las manos después de ir al baño y antes de comer, mantener el patio limpio, cosas que puedan evitar la necesidad de ir al centro de salud”, explicó Picado.
Costumbres de sanidad como estas, simplemente se practican de forma individual, pero también en familia y comunidades. De ahí su concepto de salud comunitaria.
Picado confirmó que el concepto apela a la prevención de las enfermedades.
“Por eso, nosotros aquí decimos: es mejor prevenir que enterrar”, asegura el presidente del Movimiento Comunal.
Para prevenir, el movimiento cuenta con una red de 1,500 promotores de salud comunal, que trabajan con más de 15,000 brigadistas y 1,000 parteras en 2,500 comunidades del país, en más de 100 municipios.
El movimiento actúa de esta manera: capacita y adopta políticas nacionales de salud comunitaria con los promotores y las parteras. Luego, estos reproducen el trabajo con los brigadistas, quienes implementan lo aprendido en las comunidades.
La última vez que el movimiento definió sus políticas fue ayer, en un foro nacional, realizado en Managua.
Raynelda Somoza Reyes es brigadista desde hace 35 años, y partera desde hace 20. Con su trabajo también apoya al sistema de salud tradicional del Estado.
Somoza asegura que la salud comunitaria es importante porque alivia al sistema de salud pública del Gobierno.
En su casa ella nebuliza, toma la presión y apoya a médicos. Gracias a esto, las visitas al centro de salud de Villa Libertad, en Managua, no se disparan de un momento a otro, dice.
Y todo de gratis, en todos los rincones del país. “Es que uno lo hace por satisfacción, uno se tiene que creer esto de ayudar a la gente, te tiene que gustar”, afirmó Irma Rugama López, promotora de salud comunitaria de El Cuá.
Ahora todos buscarán el nuevo premio nacional del movimiento, al municipio con más actividad en salud comunitaria.
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