Altos precios son amenaza

Lograr que en las políticas y programas agrícolas tengan más peso la participación de la mujer, permitirá obtener más efectividad en aumentar la productividad del país, aseguran tanto la FAO como el PMA.

Por Lucía Navas

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Una serie de actividades se desarrollarán en Nicaragua de cara al Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el próximo 16 de octubre.

Como parte de la agenda está la realización de un Foro Nacional sobre Seguridad Alimentaria y la presentación del Informe sobre el Estado de la Agricultura y la Alimentación y la participación de las mujeres.

La FAO, el PMA y el Gobierno son apoyados por empresas privadas agencias de cooperación como Usaid y el gobierno de Taiwán.

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Lograr que en las políticas y programas agrícolas tengan más peso la participación de la mujer, permitirá obtener más efectividad en aumentar la productividad del país, aseguran tanto la FAO como el PMA.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) temen que se reviva una crisis alimentaria, producto del encarecimiento de los precios de los alimentos que existe a nivel mundial.

Es por ello que ambas agencias de las Naciones Unidas emitieron una serie de recomendaciones para que los programas de Gobierno consigan que en un mediano plazo se fortalezca la capacidad del país para autosatisfacer la demanda interna de alimentos de la población.

“La equidad de género y el fortalecimiento en las mujeres en la agricultura no solo es justa, también es crucial para el desarrollo agrícola y la seguridad alimentaria”, afirma Gero Vaagt, representante de la FAO en Managua.

Para el ciclo agrícola 2011-2012 se espera un crecimiento del 13.9 por ciento respecto a los resultados del ciclo anterior.

Sostiene la FAO que si más mujeres tienen acceso a recursos como tierra, crédito, insumos agrícolas e información de los servicios productivos se aumentaría entre 2.5 y 4 por ciento el nivel de producción.

Con ello se reduciría el número de personas subnutridas en el mundo entre un 12 y 17 por ciento. “Significa a nivel mundial una reducción de 100 a 150 millones de personas que dejarían de sufrir hambre”, dice Vaagt.

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