La infraestructura de la parada del empalme de Nandaime fue desmantelada hace más de un mes por delincuentes que según pobladores son originarios de la zona de Las Breñas, y aún no ha sido reparada.
Los pasajeros que esperan los buses en el sector tienen que aguantar sol y lluvia, pues las autoridades municipales han mostrado indiferencia al problema, según opinaron los vecinos del lugar.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A