Este guanacaste blanco con más de medio siglo fue derribado ayer en Larreynaga. Su tala fue el centro de la discordia en el vecindario. Había quienes querían conservarlo como Argentina Reyes, que lloró por su corte, hasta los que aseguraban que era por el progreso. El ambientalista Kamilo Lara no vio con buenos ojos la tala.
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