Por Edgard Rodríguez C./ZONA DE STRIKES
Aun con la súper temporada de Justin Verlander, no creo que se le deba dar el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en esta campaña de final asfixiante.
Los lanzadores ya tienen el premio Cy Young, el que indudablemente debe ir a la sala de la casa del astro de los Tigres, cuyo récord de 24-5 y 2.40 con 250 ponches le ha permitido ganar la triple corona de pitcheo en su liga.
Y aunque se percibe un fuerte empuje por la candidatura de Verlander, la historia reciente indica que sus opciones de ser Más Valioso son escasas. Es decir, la triple corona no garantiza el cetro de jugador más útil.
El último ganador de una triple corona fue Jake Peavy, de San Diego, quien con 19-6 y 2.54 más 240 ponches encabezó esas categorías en la Liga Nacional en 2007. Ganó el Cy Young, pero fue séptimo en la votación al Más Valioso.
Una situación similar tuvieron sus antecesores Johan Santana en 2006 (20-6 y 2.61, con 265K) y fue sexto en la votación. Incluso, Randy Johnson, triple corona en 2002, con 24-5 y 2.32, más 334 ponches, fue séptimo.
Es más, la última vez que un pitcher ganó el MVP en la Liga Americana fue Dennis Eckersley, con 7-1 y 1.91, más 51 salvados, en 1992. Eso hace 19 años. En la Nacional no ha sucedido en 43 años.
Nadie duda de la utilidad de Verlander en Detroit, pero es más incidente un pelotero de posición que juega todos los días. Yo creo que buenos candidatos son Jacoby Ellsbury de Boston y Curtis Granderson de los Yanquis.
Ellsbury entró a los juegos de ayer con .322, 31 jonrones y 103 remolques, más 38 robos. Granderson con .266, 41 jonrones, 119 impulsadas y 135 anotadas. Estos tipos fueron útiles cada día y llevaron su juego a otro nivel.
Y sin ellos, Boston y Yanquis estarían eliminados hace varias semanas.
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