WILDER PÉREZ R.
Los dueños de establecimientos dedicados al bullicio y que se ubican en los alrededor del mercado Oriental, el hospital Vélez Paiz, Bello Horizonte, entre otros sectores de la capital, deberían tomar nota de esto: las autoridades están planeando silenciarlos.
Así lo dejó saber el procurador del Ambiente, José Luis García, tras ser consultado sobre el problema del ruido en Managua.
García se cuidó de no dar fecha, pero aseguró que hay un plan para apagar, de una vez por todas, las fuentes de ruido excesivo que se encuentran en las calles.
Entre las principales fuentes de ruido identificados están los almacenes de electrodomésticos, supermercados, centros comerciales e incluso iglesias y conductores.
El ruido es penado por las leyes de Nicaragua con multas, cargos administrativos y los casos pueden incluso ir a juicios.
El procurador, explicó que el plan está siendo diseñado por varias instituciones.
“ECHARÁN LA VACA”
Los organismos estatales que normalmente se involucran en estos casos, son la Policía Nacional, la Alcaldía de Managua, el Ministerio de Salud y la misma Procuraduría Ambiental.
Los niveles de ruido en Nicaragua son los mismos que acepta la Organización Mundial de la Salud (OMS) a nivel internacional.
Por ejemplo, el ruido dentro de un local no debe perturbar a la gente de afuera, debe estar debajo de los 100 decibeles en un local cerrado.
A menudo esto es violado por las iglesias, discotecas y bares.
En las calles el ruido recomendado es de 50 a 80 decibeles, debido a la presencia de vehículos grandes.
Pero en Managua y algunos departamentos del país las tiendas, almacenes y otros negocios, instalan parlantes en las calles con volúmenes de sonido ofensivos.
Cada año la Procuraduría Ambiental puede recibir más de 700 denuncias por ruido, desde las más sensatas e increíbles, así como en sitios peligrosos hasta en hospitales.
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