Por: Romain Raynaldy /AFP
El cardiólogo de 57 años, acusado de homicidio involuntario por supuestamente haberle administrado a Jackson una dosis fatal de un poderoso sedante, había sido contratado para ayudar al ícono pop a prepararse para una serie de conciertos en Londres, que marcarían su regreso al escenario.
Pero su vida cambió para siempre la mañana del 25 de junio de 2009, cuando la estrella de Thriller murió de una sobredosis de propofol a los 50 años.
De acuerdo con el diario Los Ángeles Times, Murray recibió 150,000 dólares mensuales por sus servicios, suma que parecía un salvavidas para el doctor, que enfrentaba numerosas deudas.
Nació en la isla caribeña de Grenada, donde pasó su temprana infancia con sus abuelos. A los 7 años se mudó con su madre y su padrastro a Trinidad, donde terminó la escuela secundaria.
Recién en 1978, cuando tenía 25 años, Murray conoció a su padre, un médico en Houston, Texas (suroeste de EE. UU.). Dos años después, siguiendo los pasos de su padre, se mudó a Houston y empezó a estudiar en la universidad Southern Texas. Tres años después recibía su primer título médico.
Sólo después decidió especializarse en cardiología y continuó su entrenamiento en la universidad de Arizona y luego en San Diego, en el sur de California.
Murray abrió su primer centro de cardiología en el año 2000. Al mismo tiempo era cirujano cardiovascular en el Doctors Hospital de Houston, donde condujo más de 100 operaciones.