¡Que no le dé vergüenza!

La mayoría de las personas pasan puntualmente por situaciones que los avergüenzan, aunque para algunas de ellas este sentimiento se transforma en la regla, en lugar de la excepción, con lo que su vida social se ve muy afectada.

AGENCIA VIDA

La mayoría de las personas pasan puntualmente por situaciones que los avergüenzan, aunque para algunas de ellas este sentimiento se transforma en la regla, en lugar de la excepción, con lo que su vida social se ve muy afectada.

El miedo a las situaciones sociales en las que podría ser observado por los demás o a hacer algo o a comportarse de una manera que pueda ser humillante o embarazosa, lo impulsa al vergonzoso a escapar, evitar esas situaciones, lo cual a la larga le causa malestar, sensación de incompetencia y aislamiento.

Si la persona vergonzosa no consigue adaptarse a los grupos humanos con los que se relaciona, sus síntomas y actitudes pueden originarle un bajo rendimiento académico o laboral.

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