Por Ramón H. Potosme
Aunque contradictoriamente dijo que habían logrado claridad en el caso, se negó a informar si hubo acceso carnal en el cuerpo de la víctima.
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Aunque para hoy a las nueve de la mañana la juez cuarto de Distrito del Crimen de Managua, Henriette Casco, leerá la sentencia del asesino del sacerdote Marlon Pupiro García, el caso aún no ha muerto.
El fiscal general de la República, Julio Centeno Gómez, ordenó ayer a la Policía Nacional que amplié la investigación sobre el caso.
Según Centeno, la solicitud es a petición del abogado acusador, Francisco Fletes, quien pidió que se amplíen las declaraciones de personas como la ama de llaves del sacerdote y que se pida a las empresas de telefonía celular, Movistar y Claro, examinar las comunicaciones que tenía el padre para aclarar las inquietudes que rondan el caso.
“La familia cree que hubo otras participaciones en el asesinato y pide que el Ministerio Público ayude. Nosotros accedimos de inmediato”, dijo Centeno.
La fiscal departamental de Managua, Blanca Salgado, aseguró que en las explicaciones dadas por las autoridades del Instituto de Medicina Legal no quedó claro que el sacerdote Marlon Pupiro haya ingerido cerveza. Aunque contradictoriamente dijo que habían logrado claridad en el caso, se negó a informar si hubo acceso carnal en el cuerpo de la víctima.
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