AFP
Los estudiantes chilenos realizaron una nueva marcha masiva en Santiago, que culminó con desmanes que dejaron 50 detenidos, para demostrar —tras cuatro meses de movilizaciones— la fuerza de su movimiento por el fortalecimiento de la educación pública, en un momento en que el diálogo con el Gobierno está roto.
Convocados por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) decenas de miles de estudiantes volvieron a salir a las calles y marcharon por el centro de Santiago y otras regiones del país, en una jornada considerada crucial para medir la adhesión a un movimiento que las últimas semanas había mostrado signos de desgaste.
“Es una marcha absolutamente masiva y por sobre las expectativas”, dijo el dirigente estudiantil Giorgio Jackson.
La intendenta (gobernadora) de Santiago, Cecilia Pérez, cifró la convocatoria de la movilización en 60,000 personas, mientras que los organizadores calcularon la asistencia en cerca de 150,000.
Al final —como en otras convocatorias— estallaron enfrentamiento. Hasta ahora, más de 35 marchas ha organizado el movimiento estudiantil.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A