Por Wilder Pérez R
Cuando los declararon ganadores, predominaron las caras de asombro. Dos chavalos vestidos sin estilo, con pinta de señores conservadores, se habían ganado 2,000 dólares al presentar la mejor campaña ante la iniciativa “Salvemos Bosawas”.
Ella con vestido floreado, largo hasta las pantorrillas, y chaqueta jean encima. Él con azulón, camisa de mangas largas recogidas, y botas amarillas limpias. Se verían mejor en una biblioteca, y no creando la base de la campaña educativa más grande de Nicaragua para salvar una de las reservas de biosfera más importantes de América Central, como es Bosawas.
“Estuvimos tres días con los trípodes y los pedestales en la montaña, mojándonos, caminando, nos pasaron miles de cosas, porque no fuimos por los senderos de los turistas, sino por los lugares más difíciles”, comentó Tania García, ganadora del concurso junto con Róger González, de la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli).
Ambos ganaron con una campaña cuyo lema es “Siembra un respiro”, considerada por el jurado como la más completa y mejor lograda entre 107 estudiantes de la Upoli y la Universidad Centroamericana (UCA).
El concurso fue promovido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Juan Bautista Arríen, su representante en Nicaragua, dijo tener esperanzas en que Bosawas deje de ser destruida.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A