Por Lucía Navas
Para las asociaciones de productores las últimas políticas adoptadas por el Gobierno contra las avícolas locales, es un “mal precedente”, pues son vistas como una forma de imponer control de precios a los sectores privados.
Para presionar a las empresas a que reviertan el alza de 2 y 2.5 córdobas por libra de carne de pollo, el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) autorizó importaciones del producto.
“Este es un mal principio”, dice Manuel Álvarez, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios (Upanic).
“Lo que puede venir —sostiene— es un control de precios, porque primero fue con el huevo, ahora con el pollo, después será con el arroz, el azúcar y la carne (bovina)”.
Para Upanic, lograr un entendimiento final está en que las avícolas y el Mific dialoguen y cedan cada uno en sus posiciones.
Sin embargo, José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), reitera que “este incremento no tiene retroceso”.
“Es importante destacar que el precio incrementado es el mínimo que asegura la sostenibilidad de la producción y tratando de afectar lo menos posible a los consumidores”, asegura.
CONTRADICCIÓN
Las avícolas sostienen que las 1,152 toneladas de pollo a importarse, harán que baje la producción local, algo que desestima el Mific al sostener que este contingente es de apenas el 1.2 por ciento del consumo nacional de carne de pollo.
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