Por Gerald Hernández
¿Vencer a Cuba o ganar el título de bateo? Sin dudas, superar al equipo isleño tiene más significado, sin embargo en uno de los movimientos más insólito de la historia, el mánager cubano del equipo nica de 1940, Ramón Méndez, consiguió ambas proezas.
Nicaragua llegó al cierre del noveno inning con el juego empatado 4-4 contra Cuba, en el último partido de ese Mundial.
El mánager Méndez le quitó el bate a Jonathan Robinson para preservarle el título de bateo y Alfredo “Chiquirín” García entró de emergente a conectar doble y anotar eventualmente la carrera que dejó tendido a los cubanos.
Robinson, además de ganar el campeonato de bateo con .444, por 16 hits en 36 turnos, fue además el ganador del encuentro.
Robinson fue el segundo campeón de bateo nica. Un año antes, en 1939, Sam Garth se coronó con promedio de .500 (18-9).
Eduardo Green es el único pinolero que ha ganado el título de bateo en casa. Eso pasó en 1950 con promedio de .487, consecuencia de 19 cohetes en 39 turnos.
Hubo que esperar 24 años para que otro nicaragüense encabezara la lista de los mejores bateadores y fue Julio Cuarezma en el Mundial de San Petersburgo, con porcentaje de .478 (23-11).
El último campeón de bateo nica es Roberto Espino, quien en el Mundial de Italia en 1978 se elevó a .500 (32-16).
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