Por Massiell Largaespada
75 por ciento de las calles están deterioradas.
46 por ciento de medicamentos falta en los puestos médicos.
37 por ciento de la calidad de atención médica es mala.
47 por ciento mala calidad de la educación en centros públicos.
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Elizabeth Santana, pobladora.
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En menos de cinco días, durante la primera semana de este mes, Juana Bautista Dolmus, de 35 años, vio agonizar a causa de una neumonía a dos de sus nueve hijos.
La extrema pobreza en la que vive esa familia habitante del barrio Nueva Vida, situado al oeste del municipio de Ciudad Sandino, obligó a que las niñas, una de tres años y la otra 10 meses, durmieran en el suelo sobre unas láminas de cartón lo cual les agravó su salud y derivó en la muerte.
Al igual que Dolmus miles de familias en esa comunidad viven en condiciones infrahumanas, con todo tipo de carencias principalmente en materias de salud y educación.
El Organismo No Gubernamental Redes de Solidaridad que desde hace 12 años ejecuta proyectos sociales en Nueva Vida con financiamiento de la Unión Europea realizó un diagnóstico socioeconómico de esa comunidad.
Entre los principales problemas identificados a través de ese estudio se reflejan la mala asistencia médica del centro de Salud de Nueva Vida, la pésima calidad de la educación en los centros públicos y la inseguridad que reina en las calles de esa comunidad.
Enrique González, director de Redes de Solidaridad, señaló que el objetivo del diagnóstico es evaluar las condiciones de vida de los pobladores de Nueva Vida y presentarlo ante las autoridades correspondientes para lograr un mayor apoyo. “Existen factores claves para el desarrollo de Nueva Vida, pero lamentamos no contar con la presencia de todos ellos, como el caso de las autoridades municipales y policiales que invitamos a participar en el foro comunitario y que no asistieron”, dijo González. Redes de Solidaridad cuenta con 48 líderes.
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